sábado, 3 de junio de 2017

Aun así, el equipo formado por entre otros,

Aun así, el equipo formado por entre otros, la dupla balcánica con Mijatovic y Suker, unos jóvenes Raúl y Seedorf, el mando Redondo, con Sanchís y Hierro en el centro de la defensa y una portería con Bodo Illgner y Cañizares, hacía que se sorprendieran propios y extraños por la posición obtenida en la competición doméstica. Eso sí, había conseguido ir quemando eliminatorias, eliminando a equipos como el Bayer Leverkusen y el Borussia Dortmund (que había apeado a un gran Bayern Múnich con Elber, Effemberg y Oliver Kahn, entre otros). La final en Ámsterdam ante la Juventus. El equipo que tenía en frente no era “moco de pavo”. Primero su entrenador, Marcelo Lippi, un histórico del “Calcio”. Y en el campo: Peruzzi, Montero, Di Livio, Deschamps, Davids, Inzaghi, Del Piero y el gran mediocentro francés Zinedine Zidane. El partido acabó con un gol a cero a favor de los madridistas. Un tanto de Mijatovic, que aún trae cola con el si estaba o no en fuera de juego. Pero que devolvía una copa deseada a las vitrinas del club de Chamartín, y además la primera de las que vendrían en esta nueva denominación. Esta victoria permitía al Real Madrid jugar la siguiente edición que de ser por la clasificación en la Liga no hubiera podido, al terminar en cuarto lugar.
El Real Madrid de Ámsterdam

Si Con el alemán las cosas habían ido mal, con el galés John Benjamin Toshack fueron peor. Destituido tras once encuentros de competición doméstica. El Real Madrid, 8º (acabaría 5º). Vicente del Bosque debuta como entrenador profesional y consigue la octava para el club. De nuevo la Champions le salva y le permite disputar una competición que la posición en Liga no le hubiera dado derecho. Volviendo a la Champions, esta competición era la cara con respecto a la competición nacional donde no conseguían dar la cara en muchas ocasiones. En la eliminatoria final a doble partido el primer escollo es el Manchester United donde un tres dos fuera de casa y la “magia de Redondo” entre otras cosas permiten salvar estos cuartos de final. Semis, la bestia negra de los 80, el Bayern Múnich. Apean al club bávaro por un 3-2 total y se enfrentan en la final a un Valencia que jugaría la primera de dos finales consecutivas donde no encontraría la victoria. 3-0 sorprendiendo a muchos que daban al club levantino como favorito. Morientes, McManaman y Raúl fueron los que pusieron ese resultado en favor de su equipo.